viernes, 31 de agosto de 2007

Hojarasca de un otoño sin cumplir


¿Cómo estás Mujer Ayer?
Sombra inerte
fatuidad
dentro de mi cáliz.

Que haz hecho hoy con mis versos...
Ahora solo veo el desierto.
Nada.

Estériles, ebúrneas, complacidas
yacen mis escamas.
Bajo el sol de un otoño sin hogar.

Hojas se arrastran,
mutan.
Devienen gráciles.

Mientras las huellas delatan
una tarea,
a medio hacer
en esta zarzuela sorda.

2 comentarios:

Fer dijo...

"Bajo el sol de un otoño sin hogar"
me encantó el poema y me quedo con esa frase porque adoro los otoños... aún cuando no tienen hogar...
saluditos

Rudy Torres Villegas dijo...

Los otoños. Ya te contaré de sus hojas, de las ajenas que han caído y aquellas que he visto quemarse.

Un abrazo y gracias por terminar mi obra, leyéndola.